Los egipcios observaban sistemáticamente el cielo. Desarrollaron un calendario que tenía 12 meses de 30 días. Se dividía en tres estaciones: inundación, invierno y verano. Elaboraron un calendario lunar con el que situaban las fiestas. Los templos se orientaban hacia las estrellas. Por ejemplo las pirámides de Gizeh están alineadas hacia la estrella polar.
